Canadá: Forget-Me-Not 1 onza Plata 2019 Proof
Canadá: Nomeolvides 1 onza de plata 2019 Proof es una conmovedora moneda de colección que conmemora las pérdidas sufridas por los habitantes de Terranova y Labrador durante la Primera Guerra Mundial. Esta emisión alude a la tradición local de llevar la nomeolvides el 1 de julio como símbolo de la promesa de recordar a la «generación perdida», de manera similar al uso de la amapola roja en Canadá el 11 de noviembre.
La moneda está acuñada en plata pura del 99,99%, con un peso de 1 onza troy (31,39 g) y un diámetro de 38 mm, en acabado Proof. Tiene un valor facial de 20 dólares canadienses y curso legal. La tirada está estrictamente limitada a 5 000 ejemplares, lo que subraya su marcado carácter coleccionista.
El diseño de la moneda rinde homenaje a los miles de soldados que combatieron bajo el estandarte del Dominio de Terranova, entre otros, en la batalla de Beaumont-Hamel en Francia, uno de los símbolos más importantes y trágicos de los sacrificios bélicos de la región. El empleo de diversas técnicas de grabado confiere a la composición profundidad, dinamismo y una fuerte carga emocional.
El autor del diseño del reverso es Derek C. Wicks, quien combinó magistralmente elementos florales, paisajísticos y simbólicos. Las nomeolvides forman un cauce visual de memoria que envuelve la agreste costa de la provincia y subraya el vínculo entre la tierra, la historia y el sacrificio de sus habitantes.
La moneda se presenta en el estuche original de la Royal Canadian Mint junto con su certificado de autenticidad. Es una propuesta excepcional para coleccionistas de monedas históricas, temática bélica y para quienes se interesan por el patrimonio de Canadá y sus regiones.
Anverso presenta la efigie de la reina Isabel II, obra de Susanna Blunt. El fondo está cubierto por un motivo de nomeolvides grabado con láser, que complementa sutilmente el retrato de la monarca y dialoga temáticamente con el reverso.
Reverso muestra un sendero de nomeolvides que simbolizan la memoria y el luto, extendiéndose desde el interior de la provincia hacia su escarpada costa. En la parte central de la composición se encuentra un ciervo (caribú), símbolo histórico del Royal Newfoundland Regiment, de pie sobre una roca frente al Atlántico y orientado hacia el este, en dirección a los campos de batalla de Beaumont-Hamel. El conjunto constituye un conmovedor homenaje visual al valor, el sacrificio y la memoria de los caídos.






